La computación de alto rendimiento, también conocida como High Performance Computing (HPC) es una rama de la informática enfocada al desarrollo de infraestructuras de procesamiento de alta capacidad para abordar problemas complejos. Abarca tanto las tecnologías y metodologías para el diseño e implementación de estos sistemas, como los algoritmos y técnicas necesarios para optimizar su rendimiento.
Actualmente, los sistemas HPC, a menudo denominados supercomputadores, están compuestos por redes de computadoras que trabajan en conjunto para resolver problemas que exceden la capacidad de un único ordenador. Si bien la potencia de los ordenadores modernos es considerable, en muchos casos resulta insuficiente para resolver ciertos problemas en un tiempo razonable, o para procesar conjuntos de datos aún mayores. Es precisamente aquí donde el HPC entra en juego, superando las limitaciones inherentes a un ordenador individual.
Sistemas HPC: Características Distintivas
Los sistemas HPC se diferencian de otros clústeres o granjas de computadoras por tres características principales:
- Número total de nodos: La cantidad de computadoras individuales que componen el sistema.
- Potencia de los nodos: La capacidad de procesamiento de cada nodo.
- Red de interconexión: La infraestructura de comunicación que conecta los nodos, crucial para un rendimiento óptimo.
Arquitectura de PROTEUS
Al igual que otros sistemas HPC, PROTEUS se basa en una red de computadores con componentes especializados:
- Nodo de login: Punto de acceso para los usuarios.
- Nodos de computación: Responsables de realizar los cálculos (con distintas familias, como se detalla en la sección Arquitectura de los procesadores)
- Nodos de almacenamiento: Almacenan los datos necesarios para los cálculos.
- Nodos de gestión: Controlan y monitorizan el funcionamiento del sistema.
- Redes de interconexión: Permiten la comunicación entre los nodos.